Reseña de ‘Godzilla: King of the Monsters’

En 1954, Toho Company, productora de cine japonés, se aventuró en lanzar una película cuyo personaje principal era una especie de lagarto mutante que atemorizaba a los ciudadanos: ゴジラ (Gojira), lo llamaron. Años más tarde, este monstruo pasó de villano a héroe salvando a los japoneses en decenas de desventuras y volviéndose un ícono en su país hasta la actualidad. Así nace Godzilla luego de pasar por un cambio de nombre para su comercialización en todo el mundo y un par de películas que Japón co-produjo con Estados Unidos.

Hace más de 20 años, el director Roland Emmerich se aventuró en realizar una versión americana al 100% del personaje con un elenco variado que incluyó a Jean Reno, Hank Azaria, Matthew Broderick y Maria Pitillo. La cinta tuvo mucho CGI del bueno, pero perdió la esencia del personaje al contar su historia y posterior derrota contra las fuerzas armadas estadounidenses. Grave error.

Las malas críticas detuvieron por un tiempo más adaptaciones hollywoodenses de Godzilla, salvo alguna que otra serie animada, hasta el 2014 cuando le encomendaron la tarea a Gareth Edwards de devolver al personaje a las taquillas mundiales e intentar recuperar el significado del monstruo japonés que en su país de origen seguía generando cine. El resultado: lo logró. Edwards realizó un trabajo destacable e hizo que nos olvidaramos del fiasco entretenido de la versión de Emmerich. Esto motivó a que se diera luz verde al proyecto y no pasó mucho hasta que se confirmó una secuela que se estrenará hoy en nuestro país.

 

Reseña de Godzilla: King of the Monsters

La película inicia 5 años después de la primera parte. Esta vez veremos a Godzilla luchando contra los denominados ‘Titanes’, unos seres de similares características que eran mantenidos en confinamiento, inmovilizados por años para evitar una catástrofe. Esta vez veremos por primera vez a varios monstruos que compartieron escena con el popular personaje en sus películas japonesas, tales como Ghidorah, Rodan o Mothra.

Godzilla: King of the Monsters no llega a ser un gran película como su antecesora. Cumple con ser entretenida y revelarte algunos detalles poco conocidos en este nuevo universo del personaje. Nos enteramos de dónde viene o dónde estuvo hasta su aparición en la cinta del 2014. Esta vez parece que Godzilla es el personaje más oportuno de la historia al aparecer siempre en el momento justo cuando todo parece perdido y sus rivales están apunto de matar a un protagonista. Te la puedo creer 1 o 2 veces, pero lo que se ve en esta adaptación es exagerado. Otra característica de la película es el exceso de comic relief que funciona hasta que comienza a molestar arruinando momentos importantes. Parece que cada vez se vuelve menos fino el recurso en las grandes películas de Hollywood.

No todo es malo en esta cinta, ya que las actuaciones son buenas. Millie Bobby Brown, salvo en una par de escenas, realiza un gran trabajo junto a una Vera Farmiga que también destaca pero no hace de sus mejores papeles. Kyle Chandler y Ken Watanabe también ofrecen una buena actuación desde su tribuna y nos llegan a conmover en algunos pasajes. En cuanto a la parte técnica, el CGI es de los mejores que he visto y cumplen con una película que lo utilizó casi en el 90% de sus escenas. Ver a Godzilla siempre es un placer en la pantalla grande. Asimismo, los easter eggs mostrados con respecto a las próximas entregas también llenan de hype al espectador, pero no les dire de qué se trata y le dejaré a la película esa tarea para que los impacte tanto como a mi.

Godzilla: King of the Monsters se estrena hoy en nuestro país y cuenta con la dirección de Michael Dougherty. Además, actúan Kyle Chandler, Vera Farmiga, Millie Bobby Brown, Ken Watanabe, Sally Hawkins, Bradley Whitford, entre otros. La cinta ha recibido críticas divididas obteniendo un 7.7/10 en IMDB y un 45%, al cierre de esta reseña, en Rotten Tomatoes. 

Nota: Hay una escena post-créditos.

Les dejamos el trailer para que se animen a verla:

 

 



Periodista Digital. Apasionado por el cine y la música.