Lo que España nos dejó.

Calmados ya los ánimos tras la espectacular victoria de Max Verstappen en Catalunya, hay varias cosas que decir sobre como altera esto el panorama de la Fórmula 1, habiendo tomado lugar 5 fechas del campeonato mundial. Unos suben, otros bajan. Se rompen ya muchas promesas y se cristalizan muchas reputaciones, para bien o para mal. Muchos extremistas hablan de conspiraciones y otros dan por muertas a algunos viejas leyendas. Pero la verdad es que aún nada esta dicho. Olfateando alrededor de la web (que no daría yo por un pase de prensa para el paddock), llegan muchas cosas que pueden puntualizarse.

Primero, nadie puede negar que, aparentemente, Max Verstappen es todo lo que se decía sobre el con tanto entusiasmo. Solo bastó un encontronazo entre ambos Mercedes para que el status quo usual se altere profundamente, a lo que Red Bull respondió admirablemente con gran olfato para la estrategia de neumáticos adecuada, colocando a Verstappen en posición para una victoria. Lo demás dependía de el. Toda la presión sobre sus hombros. Y respondió admirablemente. Rápido y preciso, vuelta tras vuelta. Y frío, frente a los constantes ataques de un veterano con mucho talento, como lo es Kimi Raikkonen. Cero errores. Casi no quedan críticos frente a una gran actuación por parte del holandés. Establece su reputación con gran estilo, además de abrir el camino para talentos que vienen de divisiones inferiores, que esperan con muchas ansias un asiento en la F1, demostrando que cuando el talento es innegable, retrasar la ascención a la categoría máxima es contraproducente. Por mencionar un ejemplo, tenemos a Stoffel Vandoorne, belga de 24 años de edad, que ya tuvo una oportunidad este año al reemplazar a Alonso en el gran premio de Barhein, donde demostró velocidad y talento en un auto por demás inferior. Quizás el único perdedor de todo esto fue Daniil Kvyat, que debe ver sumamente lejano el retorno a un asiento de primera fila, tras los resultados del domingo pasado. Y quien se cree que estaría pensando en un cambio de colores es Daniel Riccardo, puesto que si bien la estrategia de neumáticos en favor de Verstappen el domingo pasado puede tomarse como una apuesta que funcionó para uno y no para el otro, el fantasma de Mark Webber nunca desaparece del todo de Red Bull. Algunos hablan de un futuro en Ferrari para él, cuando el contrato de Raikkonen termine este año, lo cual seria bastante interesante.

Segundo, en cuanto a evolución de los autos, hay cosas que ya se están plasmando, aún antes de la llegada de la primera ronda de mejoras que muchos equipos han programado. Mercedes sigue siendo el estándar a vencer, aunque la fiabilidad les ha jugado malas pasadas, en particular a Lewis Hamilton. Entre notas de prensa, comentarios al aire y algunos rumores, se cree que el problema alrededor del MGU-H esta en vías de resolverse, trabajando el equipo en Brixworth  día y noche (Mercedes AMG High Performance Powertrains esta ubicada allí), aunque la fiabilidad en total del paquete no se aproxima a la de años anteriores, apareciendo errores aquí y allá, que cuestan segundos y en algunos casos, la carrera completa. Sin embargo, aún con estos contratiempos, se cree que el motor W07 se halla a 60 caballos de distancia del competidor más cercano, que debería ser Ferrari. Lo cual es un logro brillante de ingeniería. Hablando de la Scuderia, las críticas y la presión empiezan a acumularse en Maranello, pues no se están alcanzando las metas trazadas a principios de año. La presencia de Sergio Marchionne en la pista, los rumores de despido de Maurizio Arrivabene, la falta de tiempos adecuados en Barcelona, etcétera. El trabajo de Ferrari esta siendo en vano. Se hablan de mejoras prometedoras al motor para el gran premio de Canadá y de éxito en Mónaco por el tipo de pista, pero aún nada esta dicho y los resultados negativos están ahí a vista de todos. Algo que sí se ha confirmado es que el chasis de Red Bull es monstruosamente rápido, aun con el motor Renault Tag Heuer detrás. Adrian Newey (o sus secuaces) han entregado de nuevo un buen  producto y con los adelantos de motor prometidos para las siguientes carreras, quizás Red Bull podría alzarse de nuevo como un competidor al título de este año. Por otro lado, Honda y McLaren siguen cojeando en cada circuito que pisan, en algunos mas que en otros, dependiendo de si el circuito necesita más potencia o no. Siendo honestos, el auto ya no es el shitbox que era el año pasado, pero tampoco esta peleando la parte superior del pelotón. Pienso que la salida de Yasuhisa Arai fue un primer paso en una buena dirección, pero su gente en Sakura debe empezar a trabajar con mas presión si quieren entregar resultados este año, aunque muchos hablan de que el verdadero adelanto para Honda vendrá con las nuevas regulaciones del 2017. Esperar y ver, supongo.

Toro Rosso ha demostrado una gran salud con un motor inferior y ha capitalizado muy bien en los primeros encuentros del año sumando puntos importantes, antes de que los adelantos de los otros motoristas los dejen atrás, como se cree que ocurrirá hacia fines de temporada. Manor ha demostrado ser el pequeño equipo que puede. Con un motor Mercedes y un prospecto interesante (Pascal Wehrlein), esan sorprendiendo bastante esta temporada. Quienes deben trabajar duro son Williams, Force India y Renault. Los primeros dos tuvieron un 2014 y 2015 interesante, que llenó a sus fans y sponsors de esperanza. Pero los resultados actuales los alejan de la punta del  pelotón. Y Renault… considerando que son un equipo de fábrica y que cuentan con una gran inversión detrás, tienen mucho por que responder. Si bien es cierto que se habló de no esperar ningún resultado positivo este año, tampoco es para tomárselo a la ligera. No son neófitos, como Haas (que empezó bien y fue retrocediendo). Necesitan buenos resultados para poder justificar la inversión a la rama corporativa o corren el peligro de ponerse en una situación incómoda a fin de año. Y para cerrar esto, hablando de incomodidades: Sauber. Monisha Kaltenborn tiene que poner su casa en orden y cuadrar las cuentas. Sería una pena que un equipo con tanta tradición se pierda por malos manejos económicos.

Sin duda, Mónaco marcará la pauta a seguir el resto de la temporada, con sus resultados.