Entrevista a Viggo Mortensen, nominado a los Globos de Oro

Viggo Mortensen como Tony Vallelonga en Green Book, dirigida por Peter Farrelly.

 

Viggo Mortensen, el actor nominado a los Globos de Oro nunca perdió el idioma ni las tradiciones, lo cual explica que haya podido desarrollar una exitosa carrera hollywoodense que incluye papeles en Lord of the Rings y en varias películas de David Cronenberg, una filmografía en la lengua de Cervantes que incluye dos filmes argentinos y la producción más ambiciosa en la historia del cine español, Alatriste.

 Es probable que sus años en Sudamérica hayan ayudado a la hora de encarnar a Tony Lip, el portero de bar italoamericano que es contratado por un concertista de piano encarnado por Mahershala Ali en Una amistad sin fronteras (Green Book), la película de Peter Farrelly que retrata la peor época de la discriminación racial en el sur profundo de Estados Unidos. Esta película se estrenará en nuestras salas de cine el 07 de febrero del próximo año.

La asociación de la prensa extranjera de Hollywood entrevistó a Viggo Mortensen en exclusiva y aquí les dejamos lo que fue la entrevista.

 

Llevas muchos años trabajando en esto,  ¿te parece que la experiencia no sólo te hace mejorar como actor, sino que también te ayuda a elegir mejor?

Sí, yo llevo 36 años trabajando en esto. Y seguro que sí. Te das cuenta de si esto se ha hecho antes, o si esto está bien hasta acá, pero si no se puede arreglar, a lo mejor es mejor hacer otra cosa. Cada uno quiere lo que quiere, y yo quiero cosas que más o menos dentro de 5 años yo pueda ver y no me dé vergüenza. Y yo creo que esta película, Una amistad sin fronteras (Green Book) es una de esas.

Esta la ves en 5 o 10 años y te gusta, te enseña, te hace reír, te hace a lo mejor llorar, te da mucho para pensar y para sentir. Y no es siempre el caso, cada año hay 15 o 20 películas de todo el mundo, que son la excepción, que están muy bien escritas y dirigidas. Hay algunas que tienen tanto éxito crítico como en la taquilla, pero de esas, hay varias cada año que, dentro de un año, digamos, estás ahí es Navidad y decís: “Esa película tan buena que vimos el año pasado… ¿la querés ver esta noche?” Y a lo mejor decís “Eh… dale… ¿qué más tenés?”; pero con Una amistad sin fronteras dentro de un año, o 10, alguien dice “¿Qué tal, la vemos de nuevo?” Y yo quiero estar en esas películas.

Has comentado que inicialmente habías tenido cierta resistencia al papel porque no eres italoamericano, pero sin embargo tiene muchas características argentinas…

Eso lo pensé. Cuando empecé a conocer a la familia y vi como hablaban, en inglés y metiendo de vez en cuando una frase en italiano, pero de un italiano extraño, de origen calabrés pero salpicado, torcido, como pasó con el castellano en Argentina, en el que hay palabras que son de ese país, y de otros inmigrantes y de otros italianos de otras partes de Italia. Una mezcla rara. Escuchándolos hablar y más que nada en lo gestual, y el afecto, la forma en que se tocan, se hablan, cómo se ponen a llorar o a pelear por nada me hizo acordar de mucha gente que conocí en Argentina, sobre todo en Buenos Aires. Aquellos a los que llaman “tanos” por haber venido del sur, de Nápoles, y de Calabria. Creo que es la misma fuente, hubo gente que se fue a Sudamérica o a Norteamérica de la parte más pobre del país, del sur, de Nápoles, de Sicilia y de Calabria. El padre de Tony Vallalonga vino de Calabria.

¿Cuán complicado fue tener que interpretar a este personaje teniendo a todos los Vallalonga con ustedes?

Para mí fue un recurso buenísimo. Me ayudó muchísimo eso. Mahershala no tenía eso, él tenía grabaciones de Tony Lip, el verdadero, hablando de este viaje y un vídeo de Don Shirley cuando ya era mayor, un documental, él ya era viejo, pero se veía su apartamento, el trono, la vestimenta como de un príncipe africano, lo gestual, y cómo tocaba el piano. Él tenía todo eso, pero yo tenía a Nick y la verdad es que él coló a la mitad de su familia en la película. Pude conocer a todos y me abrieron la puerta de sus casas en Long Island, en Nueva York; comí con ellos varias veces, me mostraron fotos, me contaron mil historias sobre Tony.

¿Fue difícil interpretar a un hombre que no tiene tu educación?

Lo que nunca quiero hacer con un personaje es hacer una caricatura, una cosa superficial. Nunca. Y eso era parte del miedo que yo tenía. No quería imitar a nadie para hacer de un italoamericano del Bronx, sin importar la educación que tiene hay que ir a lo que hay.

Qué es lo que entiende cuando el otro dice algo y qué es lo que no entiende, ser honesto con eso. Yo lo que siempre quiero hacer es entender al personaje para que el público también lo pueda entender, y no juzgarlo.

No pensé que era ignorante, tiene gran una capacidad para entender, para evolucionar y mejorar. Es muy inteligente, sabe cómo relacionarse con la gente; aunque no entienda todas las palabras que diga.

Es una historia que entre otras cosas tiene que ver con las limitaciones de la primera impresión, no se puede conocer a una persona a primera vista, es imposible, cada persona es única y la ignorancia del personaje de Mehershela es que él piensa inmediatamente “Este es un bruto, no sabe nada, me ofende. Lo necesito para hacer este viaje para que me cuide y pueda volver a Nueva York sin que me maten, pero si no, no viajaría nunca con este señor ni 5 minutos en un auto, es una bestia.”

Después si se da cuenta que no solamente que es inteligente de otra manera que él, sino que Tony tiene códigos, tiene cierto honor, es un hombre de palabra. Y lo más importante de todo, es una persona capaz de escuchar y de evolucionar.

Aquí puedes ver el trailer de Green Book