[Review] Diablo 3: Eternal Collection para Nintendo Switch

Han pasado más de 5 años desde el lanzamiento original en PC del cierre de la trilogía de Blizzard. Entre problemas de conexión, disputas con la casa de apuestas, 2 DLC y varios parches, Diablo III llegó a las consolas con un rediseño en su interface de usuario y ahora, pocos meses después llegó al hibrido de Nintendo.

Diablo III: Eternal Collection, es un dungeon crawler isométrico que incluye todo el contenido que ha ganado estos años: Reaper of Sould y Rise of The Necromancer, brindándonos un paquete completo con 7 clases a elegir, 5 capítulos y contenido adicional exclusivo de Nintendo (interacción con Amiibos, el skin de Ganondorf y un cucco como acompañante).

Respecto a la historia, vemos el cierre de los hechos iniciados en las anteriores entregas, aunque con un inicio particular dependiendo a la clase elegida, eso sí siempre con el meteorito que deja en vilo la vida de nuestro viejo aliado Deckard Cain, de ahí en adelante la historia irá expandiéndose en los 5 capítulos que nos tomará aproximadamente 20 horas.

Jugablemente, recibimos la adaptación que se tuvo para consolas el año pasado, donde tendremos 6 categorías para asignar diversas habilidades para cada botón (en vez del clásico point and click + teclado de pc), estas se irán customizando según las runas que le asignemos. Aparte de los poderes tendremos un amplio arsenal de armas y armaduras, cuyas habilidades son generadas aleatoriamente lo que nos genera una experiencia única por usuario, más aun teniendo 7 clases (con opción de cambiar de sexo) para elegir:

  • Bárbaro
  • Guerrero Divino (cruzado)
  • Cazador de demonios
  • Monje
  • Nigromante
  • Santero (Médico brujo)
  • Arcanista (Mago)

Además, con los personajes de “temporada”, con stats alteradas, la variedad (y con ello rejugalidad) aumenta.

Técnicamente es inferior respecto a efectos gráficos, pero a nivel de performance se mantiene, teniendo siempre 60fps estables. Respecto a la resolución, estando en el dock será de 900p y en modo portátil de 720p (con algunas bajadas en ambos casos, pero sin reducir los frames). Aún con la resolución inferior, es sorprendente la capacidad del equipo de Blizzard para poder portear la cantidad de contenido.

Justo al mencionar el modo portátil, se comenta la mayor particularidad: puede jugarse en cualquier lugar y gracias a que los calabozos son más cortos que en entregas anteriores es más práctico para partidas cortas.

Respecto al multijugador se puede jugar localmente con personajes previamente creados u online, sin embargo, este último punto tiene un problema: no tiene conexión con battle.net. por ene, solo podrá jugarse con otros usuarios de la consola de Nintendo y a sí mismo, no podremos exportar ni importar personajes previamente creados. Dejando de lado ese detalle, hemos tenido una muy grata experiencia cooperativa, siendo de las mejores para poder aprovechar el multiplayer de la Switch.

En conclusión, Diablo III: Eternal Collection es el paquete completo e ideal para jugar donde sea y con quien queramos la mítica saga de Blizzard. Eso sí, si ya jugaste en PC con DLC o en XBOX/PS4 no hay algún aliciente aparte de la portabilidad, caso contrario es un imprescindible para la biblioteca en la consola de Nintendo.

El juego ya se encuentra disponible para Switch a un precio de 59.99 dólares (algo que también podríamos observar al ver su costo reducido en las otras consolas) en físico y digital (pesa casi 14.5 Gb, tomen sus precauciones).




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