Reseña: (Des)encanto, lo nuevo de Matt Groening

 

El 17 de agosto se estrenó en Netflix la nueva serie del creador de Los Simpsons, Matt Groening. (Des)encanto cuenta la historia de la princesa del reino de Dreamland (Utopía), Tiabeanie Mariabeanie De La Rochambeaux Drunkowitz o “Bean”, y sus aventuras con el elfo Elfo y el demonio Luci.

Bean que no es la típica princesa, es alcohólica, moralmente ambigua y no busca un príncipe azul, sino busca un hombre (que no le tenga miedo a su papá) para tener un “buen revolcón”. Elfo es de un mundo donde los elfos están aislados del mundo exterior y solo se dedican a hacer dulces, y ser “felices” constantemente. Él lo único que quiere es ir a un lugar donde la gente sea miserable e infeliz, por lo que termina en Dreamland. Luci es un demonio que ha sido asignado a Bean para llevarla por el mal camino, y siempre tiene un comentario sarcástico en el bolsillo. Elfo y Luci actúan como un compás moral para Bean, mientras uno la jala por el camino recto el otro por un sendero más oscuro. De los tres personajes Luci termina siendo el más carismático, incluso más que la protagonista.

La serie mezcla los cuentos de hadas con el mundo medieval, y se burla de todo: los típicos duendes que hacen dulces son forzados a mantener un actitud feliz y positiva, las hadas son prostitutas, la princesa es una alcohólica, la magia funciona mejor que la ciencia. Pero cae en lo cliché: típica historia de la princesa que es forzada a casarse, el rey tirano, el mejor amigo que se enamora de la protagonista, la madre ausente.

A diferencia de Los Simpson o Futurama, en (Des)encanto los episodios no son autoconclusivos, la historia se desarrollará a lo largo de 20 episodios, y la primera parte de 10 capítulos es la que ya se encuentra en Netflix. Cada episodio es de 25 minutos, pero se sienten de una hora por lo lento que pueden llegar a ser, se demoran mucho en desarrollar la narrativa. El humor es ácido, pero predecible, algunas veces se siente forzado e incluso puede llegar a ser tedioso. Hay personajes secundarios que pareciera que van a tener un mayor rol dentro del capítulo, pero terminan teniendo una o dos líneas, y realmente no aportan nada dentro del desarrollo de la serie.

Matt Groening mencionó en una entrevista que lo que quería desarrollar con el productor, Josh Weinstein, era una serie dramática desde el principio y ahí agregarle chistes y sarcasmo, pero que no querían ser ridículos desde el inicio y tampoco agregar parodia de ningún tipo.  Talvez eso haya sido el error de Groening, uno de los grandes motivos del éxito de Los Simpson y Futurama, es la parodia y el ridículo.

 




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